Es increíble la cantidad de recuerdos (inútiles, dolorosos, antiguos, vagos, extraños, etc) que la mente guarda y sobre los que no tenemos el control total; ejemplo: mi contraseña de coctelera!
Estar aquí y leer lo que escribí hace más de un año y recordar todo lo que me impulsó a escribirlo es sorprendente; siento que viajé al pasado: un pasado que me costaba recordar pero que ahora siento tan cercano.
Un nuevo año empezó anoche y, por tanto, un nuevo ciclo. Siempre digo "haré tal y tal cosa este año! es mi meta!". ¿tienen idea de cuántas veces las he cumplido? Creo que sólo 2 he cumplido.
Sí, o tengo muy mala memoria o a mis 17 años de vida sólo he alcanzado 2 de mis metas de año nuevo.
¡Esperen! son 3, acabo de recordar que logré una en primaria (Empiezo a apoyar la teoría de que tengo mala memoria)
Este año que pasó, cumplí muchísimos sueños que ni concebía posibles; ejemplo: conocer en carne propia a Miyavi, guitarrista japonés de fama mundial, y ser novia del chico de mis sueños (con el que terminé al mes por querer a mi mejor amigo -sí, historia cliché-)
Este nuevo año, a falta de un diario, postearé acá todo: progresos, molestias, ganas de escribir para abstraerme un poco de mi ciudad que es considerada la más peligrosa del mundo (sin contar las que están en guerra)
Espero que siga en mi memoria cómo escribir post cautivantes, directos, fríos y objetivos, como los que encontré en mi coctelera y que tanto me gustaron.
Feliz año nuevo,
María

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