Confesión... Las chicas grandes no lloran...
Bien... No puedo creer que el aroma de tu piel permanece en mi mente aún... no deberías ocupar mis pensamientos...
Probablemente ya llegaste a tu casa... estás muy lejos de mí...
Necesito dejar de pensar en tí...
Necesito refugiarme en mi propia protección...
Para estar conmigo misma en vez de contigo, en una dulce mentira, en un amor irreal...
Si llegas a leer esto, espero que entiendas que esto es conmigo...
Esto no tiene nada que ver contigo...
Es personal, entre mi otro yo y yo...
Mi otro o y yo tenemos algunas cosas que aclarar: debo explicarle que tú no me amas como yo creía, y eso va a tardar.
Pero no te mentiré: te voy a extrañar, como un niño extraña su manta; pero tengo que seguir con mi vida, no puedo seguir fantaseando contigo, no puedo conservar la idea de que podríamos ser más...
Siempre me decías que aún conservaba la mente de cuando era pequeña.... y es verdad, comparada contigo... pero es hora de dejar de ser una niña pequeña y ser una chica grande... ahora
Y las chicas grandes no lloran.
No lloran.
El camino que sigue tengo que recorrerlo sola... sin ti...
Debo dejar los pasos de antes, debo dejar de fantasear tanto... ya estoy crecida.
Los cuentos de hadas no siempre tiene finales felices, ¿cierto?
Y todo oscurecerá si me quedo.
A pesar de ello... espero que todo siga igual de cirta manera...
Jugaremos cartas en el patio del colegio como hacíamos cada miércoles...
Seré tu mejor amiga y tú serás mi cita imaginaria de San Valentín.
Puedes volver a tomar mis manos, como hacías a veces, con todo ese amor de amigo, si quieres, porque quiero tomar las tuyas también. (Aunque espero que no lo hagas, eso es probar mi autocontrol en extremos)
Seguiremos siendo compañeros en los trabajos y aún compartiremos nuestros mundos secretos.
Es mejor que ya deje de escribir, tengo tarea por hacer y sé lo que estás pensando de mí...
Ese fue el problema: te conocí demasiado, y al mismo tiempo muy poco...
Por conocerte tanto me enamoré de tí, y por conocerte tan poco no me dí cuenta por mi misma que no me amabas lo suficiente...
Es mejor que ya me vaya...necesito estar conmigo misma... centrarme otra vez... necesito volver a pensar con claridad... paz.... serenidad...
Necesito volver a pensar, y a dejar de sentir. Al menos, por un tiempo...
Bien, no funciona... por más que trato de no pensar en tí, más lo hago...
Y no puedo evitar llorar... mi alma está triste, rota... y todo por culpa de mi corazón necio y sordo, que no escuchó las razones de mi conciente y por ello pasó lo que pasó...
Me siento como una niña pequeña... debería ser ya una chica grande, una chica madura de 15 años... y lo soy, al menos desde el 20 de abril de este año...
Ya soy una chica grande, y las chicas grandes no lloran...
No lloran...
Y aún así, yo sigo llorando...



Borjaa Soliño dijo
Si estas pasando malos momentos mucho ánimo. Se que saldrás para delante.
Un beso
Borjaa
3 Junio 2009 | 04:45 AM